Por lo general nos limitamos a tener presencia en Internet y nos enfrascamos única y exclusivamente en eso, en contar con una página web, olvidando por completo que lo que en realidad requerimos es promover nuestra empresa, generar más negocios, incrementar las ventas y expandir el negocio hacia otros mercados.
Aunque parezca extraño, es bastante común que perdamos nuestro principal objetivo cuando se trata de adquirir una página web para nuestro negocio. El procedimiento que regularmente seguimos es fijar primeramente un presupuesto para invertir en nuestra página y difícilmente nos podremos exceder de ese costo. Luego nos damos a la tarea de localizar un buen diseñador gráfico que nos pueda desarrollar nuestra web cumpliendo lo más posible las ideas que tenemos acerca de nuestro sitio. Algunos buscan a los diseñadores por recomendación, otros consultan las páginas amarillas, uno que otro se da a la tarea de encontrar una agencia a través de publicidad impresa como periódicos y revistas, y hay quienes son de la idea de que no hay mejor lugar para localizar un buen diseñador que el propio web, así es que se aventuran usando algún buscador como Google o Yahoo! para cumplir esta misión.


